“En Medellín, Colombia, dejamos trabajo, amigos y nuestro hogar. Mathías, nuestro único hijo de 5 años, necesitaba una operación para corregir sus pies y que así pudiera caminar.  

Para nosotros, no era posible hacerla en nuestro país. Investigamos mucho hasta que contactamos a un hospital especializado en Venezuela: el Ortopédico Infantil, en Caracas. 

Hicimos muchos sacrificios por nuestro hijo y tuvimos la suerte de ser recibidos en la Casa Ronald McDonald. Estuvimos 3 meses, en otro país, en otra ciudad.  

Nuestro hijo se recuperó y hoy puede caminar como todos los demás niños. Es un sueño hecho realidad.  

Hicimos nuevos amigos y ahora sé que en la Casa Ronald McDonald siempre tendremos nuestro hogar en Venezuela”.