Hoy día doy Gracias a Dios por lo más importante que puedo tener en la vida que es haberme convertido en madre de un hermoso niño, Gustavo Javier Hernández M. 

Gustavo llegó a mi vida dos meses antes de lo previsto.

Perteneciendo a la provincia de Herrera y sin contar con algún familiar en Panamá, nos recomendaron ir al Servicio Social a ver si nos podíamos quedar en  La Casa Ronald McDonald.

Para nuestra sorpresa, en la Casa nos recibieron con los brazos abiertos y desde  ese momento hemos podido estar cerca de nuestro hijo y de los cuidados médicos que tanto necesita. 

Les damos las gracias por tanta amabilidad durante estos largos meses. Sólo me queda decir gracias una y mil veces. 

Dios Bendiga a todos los que de una otra manera ayudan con esta noble causa.