Valery nunca pensó que, en una salida recreacional de la Casa Ronald McDonald, iba a encontrar una nueva amiga que le daría un regalo realmente especial. 

En la espera de poder ingresar a la cancha de fútbol del equipo más popular de Ecuador, Barcelona, Valery conoció a María del Mar, una niña guayaquileña. Entre conversaciones el papá de ella, Eduardo, comentó que “María del Mar se ha dejado crecer el pelo por voluntad propia y quiere donarlo para ayudar a alguna niña que lo necesite”. 

Fue en ese momento que nació un nuevo lazo de amistad entre las dos niñas. María del Mar le preguntó a Valery si le gustaría tener su pelo una vez que se lo cortara, Valery le contestó por medio de un abrazo, que le encantaría tenerlo. Justo el día anterior, a consecuencia de las sesiones de radioterapia que recibe en SOLCA, Valery había perdido todo su pelo. 

Tres semanas después, Eduardo tocó las puertas de la Casa Ronald McDonald con la noticia de que María del Mar ya se había cortado su pelo y que venía a donarlo. Hoy, la peluca ya se encuentra en elaboración y ¡pronto será entregada a su nueva dueña!